No hay duda, la digitalización ha generado infinidad de cambios en las relaciones personales y, en el ámbito sexual, no podía ser menos. De hecho, quizá es el sexo uno de los aspectos que más se ha visto afectado. Las nuevas formas de seducción y los encuentros sexuales se han adaptado al estilo de vida actual donde smartphones, redes sociales y apps de contacto, marcan las pautas. Debido a esta situación, LELO, la reconocida marca de juguetes eróticos de lujo, ha realizado una encuesta internacional en la que se refleja la importancia actual de internet en nuestra sexualidad.

Según este estudio, un tercio de la población ha mantenido relaciones íntimas con personas que ha conocido en las redes sociales y un 66% se ha mostrado satisfecha, declarando que esta experiencia estaba a la altura de lo esperado.

En este sentido, LELO en España señala que «vivimos en una era de evolución constante. Hace no muchos años, el que alguien cercano nos comentase que había practicado sexo con una persona a la que había conocido a través de Internet era un hecho aislado, e incluso controvertido».

Según una investigación de las universidades de Stanford y Nuevo México, realizada en 1995, solo el 2% de los estadounidenses usaba herramientas online para el sexo y el amor. En los 90 del pasado siglo, un 35% de la gente se emparejaba con conocidos de sus amigos. En la actualidad, casi el 40% de las parejas se conoce online, un porcentaje que se eleva hasta el 60% en el caso de las relaciones homosexuales; el 27%, en cambio, se decanta por los bares, aunque bies es cierto que la mayoría utiliza estos locales para desvirtualizarse tras fijar la quedada online.

Partiendo de este escenario, es muy probable, por tanto, que esta evolución afecte radicalmente al resto de nuestras conductas sexuales. La digitalización del sexo es un hecho que, aunque al principio provocaba cierto escepticismo, se ha abierto un hueco en la sociedad. No obstante, aunque todavía hay una gran parte de la población que no ha tenido encuentros íntimos con personas a las que ha conocido de forma virtual, la mitad declara que estaría dispuesta a probarlo.

En el desarrollo de nuevas formas de flirteo, el uso del teléfono móvil es fundamental. El envío de mensajes sexuales o de contenido erótico se han generalizado entre la población hasta tal punto que, el 60% de los encuestados declara que esta práctica, conocida como sexting, forma parte de su vida sexual.

Incluso, 1 de cada 5 señala ha compartido imágenes realizadas mientras practicaba sexo, según la información facilitada por LELO. En estos casos, siempre hubo consentimiento de las partes implicadas, un hecho que, por desgracia, no siempre se produce.

Un 22% de los entrevistados declara tener un perfil ‘secreto’ en redes que utiliza como arma de seducción. Esto, que puede parecer tremendamente atractivo, por el misterio y la atracción por lo desconocido, puede conllevar algunos riesgos.

En cualquier caso, tener una actitud libre hacia nuevas prácticas sexuales y descubrir otras formas de comunicación personal es algo muy positivo para la vida sexual. Y, una vez más, la educación sexual integral nos ayudará a hacer uso de ellas con responsabilidad y mayor seguridad.