A la hora de tener sexo anal es importante saber cómo dilatar el ano de la mejor forma posible y así poder tenerlo sin complicaciones añadidas. En el sexo anal hay un factor muy importante a tener cuenta para todo el mundo, que es la falta de lubricación natural. El ano no se dilata por sí solo, por lo que es necesario una fuente de dilatación adicional para facilitar la penetración.

Si al tener un encuentro sexual, la otra persona ha conseguido que su dilatación sea la adecuada, la penetración será muy placentera para los dos. El pene entrará sin dificultades, la otra persona  lo notará todo dentro y recibirá estimulación. Pero atención, la gente no se dilata sola.

¿Pero cómo dilatar el ano de la mejor forma posible? Primero has de tener en cuenta que la dilatación del ano no es solo su responsabilidad, sino también que desea penetrarle. Te damos una serie de consejos:

 

Los preliminares

No todo es llegar y penetrar. Antes tendrá que haber halagos, besos, caricias… Hay determinadas prácticas que ayudan a la dilatación anal, como hacer un beso negro o introducir uno o varios dedos en el ano, para que se vaya aclimatando y preparando para lo que vendrá a continuación. Si no te gustan estas prácticas, quizás deberías hacértelo mirar. No hay nada más excitante en ese momento que ver que tu lengua hace que se retuerza y gima. Esa excitación contribuirá a la relajación de los músculos de la zona, y la relajación es imprescindible para una buena dilatación anal.

 

Lubricación, por favor

El ano no se lubrica solo de manera natural y va a necesitar ayuda externa. Hay quien considera que un poco de saliva y los resultados del beso negro son suficiente lubricación, pero no siempre es así. Te recomendamos siempre utilizar algún lubricante con base de agua. Las marcas ya las conoces. Aplicar el lubricante es parte del sexo anal: échale o échate lubricante de manera sensual, con suavidad… que esa aplicación sea la continuación del encuentro, el paso que hay entre el beso negro y la penetración propiamente dicha.

 

Los dedos

En ese de la lubricación es fundamental meterle o meterde un dedo (o más). Puedes empezar poniendo bastante lubricante en el dedo índice, aplicarlo en el ano y alrededores y meterlo. La persona tiene que relajarse para que poco a poco el dedo penetre en su ano. Una vez dentro, hay que realizar movimientos circulares lentos y ayudar a la relajación y dilatación de la zona. Aplicad más lubricante y seguid abriendo el camino.

 

El momento de la verdad

Si todo ha ido bien hasta ahora los músculos del ano estarán ya relajados para que la penetración pueda producirse sin dolor. Si la persona está nerviosa o tensa, pídele que se relaje y ve con mucha suavidad y cuidado. Si veis que el ano no está lo suficientemente dilatado, lo mejor será tomárselo con calma y no forzar una penetración brusca y dolorosa. Relax, besos, caricias y exploración anal… hasta que llegue la penetración. Buscad la posición más fácil para los dos: algunas prefieren a cuatro patas, otras de lado, pero la posición menos agresiva es que ella se siente sobre el pene y pueda controlar en todo momento la penetración. La penetración tiene que ser gradual para que el ano vaya adaptándose y esa sensación de incomodidad o dolor se transforme en placer.