1. Relájate: todo acto sexual inicia en la mente. Según un artículo publicado en 20minutos para comenzar el acto hay que estar mentalizado ya que es una práctica sexual como cualquier otra y su único fin es el placer.

2. Date una visita por el baño: una limpieza de colon nunca está de más, aunque existen opciones como duchas anales, con el hecho de que vayas al baño horas antes ya despejas el camino y, por supuesto, limpiar la zona con agua y jabón.

3. Excítate: el recto es un músculo que debe estar relajado para el acto y esta relajación se puede conseguir con la excitación, por esto es recomendable mantenerse tocando las zonas erógenas de tu pareja desde principio a fin.

4. Usa lubricante: el sexo anal necesita una buena lubricación y no una lubricación de cualquier tipo, por eso es necesario comprar un lubricante específico para el acto. Según Elsy Reyes, especialista en relaciones de pareja y sexualidad en el portal Pulzo, los recomendados son los fabricados a base de agua o silicona.

5. Estimula la zona: introducir el pene de forma directa no es recomendable ya que el recto es un músculo y hay que acostumbrarlo previamente. Por eso lo ideal es iniciar con los dedos.

6. Usa condón: cuidarse siempre es necesario, en el acto sexual anal el condón evita las infecciones, por eso su uso es obligatorio.

7. Sé paciente. Este acto debe ser placentero para ambos, y no es tan simple como el sexo vaginal, en el que es posible inducir el pene rápido. Aquí hay que tomarse su tiempo, por lo que hazlo en un momento en el que no tengas prisa y puedas dedicarle la atención que se merece.

8. Olvida dar duro: en el sexo anal es importante ser gentil y delicado. Ignora las películas en las que se introducen artículos bruscamente o se realiza la practica rápido y brusco. El sexo anal es una cuestión de confianza, ya que confías plenamente en que la otra persona va a parar si a uno le duele; pero el dolor no es lo normal, el dolor es una señal de que algo anda mal.

9. Toma en cuenta la posición: el sexo anal no es para posiciones creativas, es para posiciones en las que pueda estar el recto relajado, por lo que las posturas más cómodas son la del perrito o tumbados de medio de lado.

10. Disfruta: después de que el pene esté dentro solo queda disfrutar sin olvidar la estimulación de otras partes del cuerpo para mantener la excitación y calma, las ganas de ir al baño son normales y es solo una reacción de que algo está pasando en la zona.