La dispareunia se define como el dolor durante el coito, tanto en las mujeres como en los hombres. Puede ocurrir al inicio (dispareunia superficial), durante (intracoital o profunda), o después del coito. Las molestias suelen manifestare con sensaciones de ardor, pinchazos y quemazón.

Causas

La dispareunia se debe a causas orgánicas, psicológicas y mixtas. Las causas orgánicas más frecuentes en las mujeres son: infecciones vaginales, atrofia o pérdida de la elasticidad y lubricación de la mucosa vaginal (menopausia).

Por su parte, en los hombres la causa orgánica más frecuente es la persistencia de la dificultad para retraer la piel que cubre el glande (prepucio), un inconveniente que se denomina fimosis y que se resuelve con cirugía.

Dentro de las causas psicológicas existen los traumas sexuales, pudor, represión, creencias religiosas, desinformación, poca exploración y autoconocimiento sexual, miedos (fobias sexuales), temor al embarazo o a contagiarse enfermedades.

Además, influyen los problemas de pareja como las crisis vinculares, juegos de poder, violencia, escaso juego previo, mala comunicación, monotonía, ansiedad que apura la relación, pobre intimidad, etc.

Este trastorno solo era reservado a las relaciones sexuales dolorosas de la mujer, pero actualmente se conoce también la dispareunia masculina y que se define como dolor genital o pélvico, recurrente o persistente con actividad sexual, o disfunción erectil que está presente durante tres meses o más. En la mayoría de los casos está relacionado con la presencia de dolor en la eyaculación; asimismo, puede estar asociado, durante la fase de excitación, con la erección, o durante el coito con la penetración.

Para evitar esta dolencia es fundamental usar lubricantes de base acuosa (por ejemplo los que vienen con los preservativos) y es muy importante darse mucho tiempo de juegos sexuales antes de pasar a la penetración.

La dispareunia tiene una mayor prevalencia en la población femenina. La Organización Mundial de la Salud reportó una prevalencia mundial entre 8 y 22% en el sexo femenino. La prevalencia de la dispareunia masculina es todavía desconocida. Sin embargo, algunos estudios muestran que aproximadamente entre el 1% y el 5% de los varones sufren dolor durante las relaciones sexuales.

Consejos

  • La información sexológica ayuda a derribar mitos que están naturalizados.
  • Encontrar momentos para estar juntos.
  • Aprender a comunicar, sobre todo cuando aparece insatisfacción sexual. No tener miedo a hablar. Lo que no se habla se convierte en conjeturas, supuestos, o en síntomas.
  • Encontrarse sin una finalidad coital. Incentivar el contacto, las caricias, los besos, preparar el lugar, pedir lo que le gusta a cada uno.
  • No esperar a que el otro tome la iniciativa.
  • Dejar que todo el cuerpo participe con las sensaciones erógenas. No limitarse a la genitalidad.
  • Los problemas conyugales no se dirimen en la cama.
  • El deseo sexual no aparece espontáneamente, hay que «trabajar» para que aparezca.