La mejor web de sexo telefónico

Category Archives: Sexo

Trucos para activar el deseo sexual

Si tu deseo está por lo suelos, antes de acudir a consulta, pon en práctica estos consejos perfectos para tener un verano muy ardiente. El mar, la piscina y hasta la ducha serán tus aliados:

.- Abrazar y besar a tu pareja dentro del agua ayudará a conectar los cuerpos para seguir fuera.

.- Una ducha sensual. Miraros mientras uno acaricia al otro con la esponja y el jabón.

.- Utilizar hielos. Podéis jugar con diferentes texturas por el cuerpo del otro.

.- Saborear un helado en el cuerpo del otro. Pintar diferentes zonas erógenas de tu pareja con helado y chuparlas.

.- Al aire libre o bajo las estrellas. Podéis montar un cine de verano en el coche y escaparos a un sitio discreto para poner en práctica vuestras fantasías.

.- Calas o playas salvajes. Probar lugares nuevos y dar rienda suelta a vuestra pasión veraniega.

.- Lograr una buena comunicación sexual. Es un mito pensar que tu pareja tiene que adivinar tus gustos sexuales. Debes decirle de forma positiva lo que prefieres que no te haga o cómo te gustaría que te lo hiciera. También reforzar aquello que te gusta. La comunicación sincera y de confianza rompe cualquier barrera y tabú.

.- Tener “las horas rojas” semanales. Es un ejercicio que recomiendo en terapia sexual en cualquier estación del año. Cada semana (alternándose), la pareja debe dedicarse un mínimo de dos horas para fomentar la erótica, por ejemplo, empezar con un masaje creando una atmósfera sensual.

Consejos para disfrutar del sexo anal

Aunque se asocia con frecuencia a las parejas de hombres homosexuales, cualquier persona puede realizar sexo anal, una práctica sexual que puede ser muy satisfactoria para hombres y mujeres. Con o sin juguetes sexuales, solos o acompañados, la estimulación anal abre un mundo de posibilidades muy placenteras; eso sí, si se realiza correctamente y con seguridad. ¿Quieres aprender a introducir el sexo anal en tu rutina sexual?

1. Infórmate

Es importante obtener información rigurosa para dejar atrás los tabúes y poder disfrutar de esta práctica sexual. Según el sexólogo y terapeuta Carlos Horrillo, una de las preocupaciones más frecuentes sobre esta práctica proviene de los hombres heterosexuales quienes, a pesar de tener mucho interés en querer explorar esta zona en sus compañeras sexuales, suelen negarse a autoexplorarse a sí mismos debido a miedos, frutos del desconocimiento. “La razón es cultural, dado que hay un componente psicológico en ‘ser penetrado’”, señala el sexólogo. Pero cualquier hombre puede disfrutar mucho de la estimulación anal y de la próstata, y eso no tienen nada que ver con la orientación sexual. Disfrutar del sexo anal no te convierte en homosexual, ni pone en juego tu virilidad. Por el contrario, sí abre un camino inexplorado de placenteras posibilidades, especialmente para ellos: la estimulación de la próstata, situada a pocos centímetros de la entrada del recto, tiene el potencial de ser muy placentera para un hombre. Además de ser muy saludable, no solo por los beneficios de practicar sexo en sí mismos, la exploración rectal en los varones puede ser clave para prevenir enfermedades prostáticas. Por otro lado, el ano es una zona erógena en ambos sexos, por lo que las mujeres también pueden disfrutar de un sexo anal muy placentero. Horrillo señala que, con frecuencia, las mujeres ven esta práctica como “algo sucio y poco erótico para ellas”. Sin embargo, esta concepción está cambiando. El sexólogo apunta a que alrededor de un 30 % de mujeres heterosexuales ya practican sexo anal con regularidad. Eso sí, mejor hacerlo con una serie de pautas.

2. Dedica tiempo a los preliminares

El primer dato a tener en cuenta, especialmente en parejas heterosexuales, es que la práctica del sexo anal no puede llevarse a cabo igual que si fuera un coito. El ano es un esfínter distinto a la vagina; cada uno se dilata de formas distintas, y requieren estimulaciones diferentes. Una estimulación insuficiente antes de la penetración suele provocar dolor, y el rechazo a esta práctica, entendida como algo doloroso. Pero el sexo anal no tiene por qué doler si ponemos en práctica algunos trucos. Las caricias, besos, y toda práctica dirigida a estimular a la persona que va a recibir la penetración (lo que conocemos como preliminares) son esenciales para aumentar su excitación, permitiendo así la correcta relajación de los músculos.

3. Hazte con un buen lubricante

El siguiente consejo, esencial para que el sexo anal no sea doloroso, es hacerse con un buen lubricante. La vagina posee lubricación natural, pero no así el ano, por lo que la lubricación se convierte en un requisito imprescindible para evitar daños innecesarios. Al iniciar la penetración, conviene hacerlo de manera paulatina, para ir dilatando poco a poco el esfínter. Para ello, es fundamental la comunicación: expresar lo que vamos sintiendo a la otra persona en cada momento nos asegurará que podamos alcanzar una estimulación placentera. El sexo anal no tiene por qué doler, si se hace bien.

4. Mantén una buena higiene

Resulta comprensible que muchas personas presenten dudas, o incluso rechazo, ante la idea de practicar sexo anal, dado que este es un orificio de desecho. Para garantizar una experiencia satisfactoria, es imprescindible la higiene: se recomienda lavar correctamente la zona antes de mantener relaciones sexuales con agua y jabón. Otras prácticas, como las famosas ‘lavativas’, que vacían parte del intestino grueso, no se consideran necesarias. El recto, la zona que se va a penetrar, no debería albergar material fecal por sí mismo; esto solo ocurre en el momento de la evacuación”.

5. Toma precauciones

Como cualquier práctica sexual, el sexo anal no está exento de riesgos para la salud: entran en juego las infecciones de transmisión sexual o ITS. Por ello, el uso del preservativo es imprescindible. Pero hay más. El consejo definitivo para disfrutar de un buen sexo anal, principalmente en parejas heterosexuales o mujeres homosexuales que lo practiquen, es que el preservativo debe cambiarse después de la penetración si se va a penetrar otro orificio, como la vagina. El motivo, además de la higiene, es que las bacterias que habitan de manera natural en el recto, principalmente las de tipo E. coli, pueden provocar una seria infección en el tracto urinario. Es frecuente que, desoyendo estos consejos, un preservativo se reutilice para usar ambos orificios, o bien el pene o el juguete sexual que estamos usando para la estimulación anal se lleve directamente a la boca o vagina de la compañera sexual. Para evitar esto, hay que lavar siempre el pene o el juguete sexual antes, o cambiar el preservativo.

 

20 posturas para un buen sexo anal

1. Zodiac. Sentados, pero lo más juntos posible. Él, debajo, junta sus piernas lo máximo mientras la agarra donde vea lo quiera.
 
2. El capitán. Un clásico, ella tumbada, él de rodillas, le coge las piernas y las abre en forma de V para facilitar la penetración.
 
3. Crème Brûlée. Como una cucharita, pero él entrelaza una de sus piernas y la pone delante de las suyas.
 
4. Amazona extendida. Y es que él está completamente tumbado y ella mirando hacia el horizonte, con las manos apoyadas en los hombros de él.
 
5. Boca de incendio. El que más se parece al perrito. Pero solo se apoya una rodilla en ambos casos. Ella tiene una pierna en el aire sujetada por él, y él tiene un pie apoyado.
 
6. Arco dorado. Sentados en la cama, él debajo con las piernas estiradas. Ella en cima, y los dos con las palmas de las manos bien apoyadas. En ese momento, ambos se pueden reclinar. Trabajo en equipo.
 
7. Happy Baby. Él de rodillas, ella tumbada boca arriba, eleva sus piernas y él se las sujeta, a la altura de sus hombros. Buscad el arco perfecto para que le toque los suficiente el clítoris.
 
8. Plancha. Ella abajo mirando al suelo, y él encima con sus rodillas apoyadas, busca la penetración perfecta con su cuerpo.
 
9. Salto de rana. Él por detrás de rodillas, ella en sentadilla, agarrada por la cintura. Perfecto para la penetración anal por el ángulo que se crea.
 
10. Piernas sobre hombros. Eso hará ella, que estará debajo mientras él le penetra.
 
11. La silla maravillosa. Él se sienta en una silla medio reclinada, y ella encima dándole la espalda. Los pies bien fijados en el suelo.
 
12. Misionero. Se entiende, ¿verdad?
 
13. Conductor. Ella está debajo sobre su espalda, y lleva las piernas hasta su cabeza. Esa ondulación la aprovecha él para sentarse encima.
 
14. Sentados. Tal cual.
 
15. Carretilla. Él Estará sentado en el filo de la cama. Y ella pondrá las manos en el suelo mientras le sujetamos las caderas. El título es bastante explicativo. Si lo hacemos bien, la penetración es muy profunda.
 
16. Sit & Stand. Él de pie, ella tumbada en la cama con las piernas apoyadas en sus hombros. Ángulo de 90 grados, vale poner una almohada para tener mejor acceso.
 
17. Plato Picante. Él se sienta en el filo de la cama con los pies en el suelo, y la espalda inclinada. Ella sentada encima boca arriba dándole la espalda, tiene su cintura agarrada. Ella tiene el control del movimiento.
 
18. Cucharita. La posición fetal de toda la vida.
 
19. Amazona en cuclillas. Como la tradicional, Pero en vez de apoyar las rodillas, ella está en posición de sentadilla. Control total.
 
20. Stand & Deliver. al filo de la cama o la mesa, ella se tumba y eleva una pierna sobre el hombro de él, que está de pie. Una especie de bicicleta para penetraciones profundas.

El exceso de sudor durante el sexo

El exceso de sudoración no solo se produce en el momento de las relaciones íntimas, sino también en el momento de la seducción cuando intentamos conocer a alguien nuevo que nos atrae. Esa debe ser la pista que nos haga sospechar de que el problema no es solo el calor veraniego.

Además, este problema de sudoración aparece de forma más habitual en personas que sufren a menudo eyaculación precoz o que tienen dificultades para relacionarse socialmente.

Para evitar este tipo de sudor no solo vale tirar de ventilador, sino que se trata más bien de controlar el estrés. Para ello es importante aprender a manejar la ansiedad, bien sea con sesiones de meditación, realización de yoga o con la atención de un profesional.

Si el exceso de sudor solo nos ocurre por la noche, otra posibilidad es que se trate de un caso de sudoración nocturna. Es lo que ocurre cuando la persona se levanta como si hubiera dado un baño de sudor por la noche. Si este es el caso, es muy importante consultar con un especialista, ya que están relacionados con una afección o una enfermedad no diagnosticada.

Respecto a si el exceso de sudor durante el sexo, provenga de donde provenga, puede ser o no un problema, todo depende, como siempre, de cómo lo gestionemos nosotras y nuestra pareja.

Por norma general, afecta en primer lugar a la autoestima, acarreando falta de confianza, vergüenza, ansiedad, etc.. Aunque esto puede depender de la cantidad de sudoración que se produzca y del olor que se desprenda, también depende de cómo afrontemos este reto.

Hay que tener en cuenta que hay parejas a las que un poco de sudor extra les puede suponer un atractivo añadido. Existe un fetichismo sexual denominado salofilia, que consiste en obtener excitación sexual a través de los fluidos salinos de nuestro cuerpo, entre los que se encuentra el sudor.

Si no es el caso, para regular las funciones de nuestro cuerpo, y de esta forma la sudoración excesiva, lo más importante mantener hábitos de vida saludable. Es decir, evitar el alcohol y el tabaco, practicar ejercicio físico regularmente, llevar una dieta equilibrada y dormir como mínimo ocho horas diarias.

La mejor hora para tener sexo con tu pareja

Lo primero que debemos tener en cuenta es que nuestro deseo sexual va variando según el momento del día en el que nos encontremos. Se han realizado varios estudios en los que se ha intentado llegar a alguna conclusión clara sobre qué momento es el mejor para mantener relaciones sexuales. Sin embargo, los resultados no han dejado conclusiones claras debido a que cada reloj biológico es diferente de otro, por lo que puede tener variaciones. A pesar de ello, podemos analizar los momentos clave en los que más nos apetece tener sexo con nuestra pareja y, a raíz de ello, también cuál es el mejor momento según la edad que tengamos, pues este también es un factor muy importante a tener en cuenta.

POR LA MAÑANA, LA HORA PREFERIDA POR MUCHOS

Seguro que lo has experimentado en primera persona. ¿Alguna vez has notado que tanto tú como tu pareja os habéis levantado demasiado cariñosos? Recién levantados es la hora preferida por buena parte de nuestra sociedad para tener sexo de acuerdo a las encuestas. La explicación científica está ahí. Después de tener y disfrutar de una larga noche de sexo, nos levantamos cargados de energía para afrontar el nuevo día. Además, para muchas personas no hay otra forma mejor de despertar que llenos de amor. Después de mantener relaciones sexuales, se liberarán una gran cantidad de endorfinas en nuestro cerebro. Gracias a ello, podremos afrontar el día con un optimismo renovado y un humor mucho mejor que si no lo hiciéramos.

A LA HORA DE LA SIESTA, CUANDO MÁS QUEREMOS SEXO

Otro de los momentos en los que más queremos sexo es a la hora de la siesta. Existen muchas parejas afortunadas que pueden disfrutar de un momento de intimidad justo después de comer. Muchos piensan que las relaciones sexuales y la siesta hacen una combinación perfecta. De hecho, ya de por sí la siesta es muy beneficiosa, pues es capaz de mejorar la concentración y el rendimiento de nuestro cuerpo. Podemos reponer fuerzas y disminuir el estrés, mejorando el estado de ánimo. Está muy unida también a los beneficios para el corazón, pues disminuye la presión arterial. Si unimos todos estos beneficios a una buena sesión de sexo, tanto antes como después de la siesta, podremos ayudar a reforzar el vínculo con nuestra pareja y sentirnos eufóricos para afrontar con alegría la segunda mitad del día.

ANTES DE IR A DORMIR, LA PREFERIDA POR LAS PAREJAS

Si hay una hora preferida por prácticamente cualquier pareja, es antes de ir a dormir. Tener relaciones sexuales por la noche es una elección clara para disfrutar de un momento de intimidad sin horarios, disfrutando de una relajación total. Uno de los puntos positivos de tener sexo a esta hora del día es que nos ayudará a conciliar el sueño. Ese efecto es más eficaz en los hombres, pues, tras el orgasmo, entran en una fase refractaria que los ayuda a quedarse dormidos de forma instantánea. Las mujeres, por otra parte, no gozan de este período de descanso. A pesar de ello, debido al cansancio que pueda provocar el momento, también pueden entrar en un profundo sueño.

CUÁL ES LA MEJOR HORA PARA TENER SEXO CON TU PAREJA CON 20 AÑOS

Si entramos a valorar cuál es la mejor hora para tener sexo con tu pareja de acuerdo a la edad que tengamos, encontraremos diferentes momentos según nuestra franja de vida. En el caso de que tengamos 20 años, la testosterona estará hasta arriba. Por tanto, no debemos preocuparnos de no tener ganas de hacerlo. Por ello, de acuerdo a estudios científicos, la hora no importa tanto. A pesar de ello, si deseamos aprovechar el pico de energía, podemos hacerlo a las 15 h de la tarde. Es el momento más soleado del día y nos ayudará a estar activos el resto de la tarde.

EL MOMENTO PREFERIDO PARA LOS QUE TIENEN 30 AÑOS

En el caso de aquellos que ya han entrado en la treintena, debemos saber que de los 20 a los 30 sí existe un gran salto de edad. Tanto los músculos, como el cuerpo y nuestros pulmones ya han empezado a envejecer y el reloj biológico arranca antes. Por ello, si buscamos la mejor hora para tener sexo con esa edad, nos tenemos que trasladar hasta la mañana. Las 8:20 h, en concreto, se convertirá en una cifra mágica para ti y tu pareja. Es a esa hora cuando nos acabamos de levantar y, por tanto, el sol nos está dando de lleno, llenándonos con su energía. A pesar de que los podamos considerar molestos, los rayos solares estimulan el hipotálamo y aumentan los niveles de testosterona.

A LOS 40 AÑOS, MEJOR POR LA NOCHE

Cuando llegamos a cierta edad, es normal que practiquemos sexo menos veces al día. Sin embargo, eso no quiere decir que no exista una hora especial. Debemos tener en cuenta, además, que conforme nos vamos haciendo mayores también dormimos menos. Para ayudar también a conciliar el sueño, una buena idea es practicar sexo entre las 22 y las 22:30 h de la noche. Así, además de gozar de una buena relación también conseguiremos combatir el insomnio que se pueda producir. Gracias al orgasmo, liberamos oxitocina. Esta hormona nos ayudará a descansar mejor y dormir más relajados. El sueño profundo y más largo estará garantizado.

EL SEXO CON 50 AÑOS, ADELANTAMOS LA HORA

Al igual que sucede con la cuarentena, cuando tenemos cincuenta años es importante mantener relaciones sexuales a última hora del día. Sin embargo, debemos tener en cuenta otros factores que podemos sufrir con esa edad. Conforme vamos haciéndonos mayores, los problemas y el estrés pueden aumentar, pues tendremos más obligaciones laborales que en las edades anteriores. Por ello, es bueno adelantar la hora entre las 21:45 y las 22 h de la noche. Es el momento de ir a la cama sin trastocar demasiado el momento en el que nos pongamos a dormir de forma directa.

A PARTIR DE LOS 60, EL MOMENTO PREFERIDO PARA UNA PAREJA

Con 60 años en adelante, lo que sucede es que la líbido irá disminuyendo. Además, la rutina ya no nos afectará, pues será un momento tranquilo con el que disfrutar del día entero junto a nuestra pareja. Sin embargo, sí que es cierto que necesitaremos descansar más. Es por eso que la hora ideal para tener sexo se adelanta hasta las 20 h de la noche. Otra idea es justo después de cenar. Lo principal es no dejarlo hasta el último momento de irnos a la cama, pues los horarios nos pueden afectar en nuestro día a día y no descansar como necesitaríamos.