Si tu deseo está por lo suelos, antes de acudir a consulta, pon en práctica estos consejos perfectos para tener un verano muy ardiente. El mar, la piscina y hasta la ducha serán tus aliados:

.- Abrazar y besar a tu pareja dentro del agua ayudará a conectar los cuerpos para seguir fuera.

.- Una ducha sensual. Miraros mientras uno acaricia al otro con la esponja y el jabón.

.- Utilizar hielos. Podéis jugar con diferentes texturas por el cuerpo del otro.

.- Saborear un helado en el cuerpo del otro. Pintar diferentes zonas erógenas de tu pareja con helado y chuparlas.

.- Al aire libre o bajo las estrellas. Podéis montar un cine de verano en el coche y escaparos a un sitio discreto para poner en práctica vuestras fantasías.

.- Calas o playas salvajes. Probar lugares nuevos y dar rienda suelta a vuestra pasión veraniega.

.- Lograr una buena comunicación sexual. Es un mito pensar que tu pareja tiene que adivinar tus gustos sexuales. Debes decirle de forma positiva lo que prefieres que no te haga o cómo te gustaría que te lo hiciera. También reforzar aquello que te gusta. La comunicación sincera y de confianza rompe cualquier barrera y tabú.

.- Tener “las horas rojas” semanales. Es un ejercicio que recomiendo en terapia sexual en cualquier estación del año. Cada semana (alternándose), la pareja debe dedicarse un mínimo de dos horas para fomentar la erótica, por ejemplo, empezar con un masaje creando una atmósfera sensual.